No es necesario controlar todo lo que piensa una población. Puede bastar con controlar aquello sobre lo que consigue seguir pensando
No es necesario controlar todo lo que piensa una población. Puede bastar con controlar aquello sobre lo que consigue seguir pensando
Cuando las palabras empiezan a atrapar
Imaginemos una elección en la que, durante semanas, casi toda conversación pública gira alrededor de una amenaza.
Amenaza al empleo. A la familia. A la seguridad. A la libertad. Al futuro.
Algunas noticias pueden ser verdaderas. Otras, parcialmente verdaderas. Algunas pueden ser engañosas o falsas. Pero incluso antes de discutir la veracidad de cada frase, existe otra pregunta:
¿Qué ocurre con los otros espacios de representación mientras determinados temas son llamados continuamente a participar?
Tal vez influir sobre una población no requiera controlar todo aquello que piensa. Puede bastar con obtener una ventaja sobre aquello acerca de lo cual continuará pensando mañana.
La disputa política también ocurre alrededor de la percepción que nunca llegó.
Y nuestra pregunta central pasa a ser:
Para influir en alguien, ¿es necesario controlar la verdad o basta con conocer los caminos que conducen hacia sus sentires?
La propaganda no necesita inventar el sentir
En los textos anteriores hicimos una distinción importante:
sentir es un acontecimiento, no un veredicto.
Una persona puede experimentar miedo verdadero frente a una interpretación equivocada. Puede experimentar una pertenencia verdadera dentro de una narrativa falsa. Puede sentir un alivio real cuando encuentra una explicación que reduce su incertidumbre.
La comunicación política puede operar precisamente dentro de ese intervalo.
No necesita crear miedo, rabia, esperanza, orgullo o resentimiento desde cero. Puede encontrar sentires que ya están presentes y ofrecer palabras, imágenes, grupos o personajes capaces de funcionar como direcciones para regresar a ellos.
Surge entonces un circuito:
palabra -> sentir conocido -> interpretación -> confirmación de la creencia
McLoughlin y colaboradores mostraron en 2024 que los contenidos de desinformación tenían mayor probabilidad de provocar indignación moral y que esa indignación estaba asociada con una mayor difusión.
El estudio no demuestra que la indignación sea falsa, ni que toda indignación produzca desinformación.
Muestra que determinados contenidos pueden explotar un sentir con una capacidad especialmente elevada para circular.
La propaganda eficiente quizá no necesite fabricar un sentir. Puede aprender dónde ese sentir ya existe y ofrecer un camino para que vuelva.
El ancla fenomenológica de la abstracción entra en la política
Hemos llamado ancla fenomenológica de la abstracción a la capacidad de una representación de alejarse profundamente de la realidad de su referente sin perder el contacto con movimientos que el Cuerpo-Territorio reconoce.
En la ficción, un monstruo no necesita existir para que exista el miedo.
En política, una narrativa también puede comenzar con desempleo real, violencia, abandono, inseguridad o pérdida y después añadir:
"Sientes esto por culpa de ellos."
La experiencia puede ser real.
El sentir puede ser real.
La atribución causal todavía necesita ser investigada.
Una corrección factual puede alcanzar la frase sin alcanzar el mundo corporal que aquella frase consiguió abrir.
Quien establece la agenda entra en la disputa con ventaja
Aquí podemos realizar una afirmación más fuerte:
quien consigue establecer la agenda obtiene una ventaja competitiva.
No es una ventaja absoluta ni garantiza la victoria.
Es una ventaja porque ayuda a definir una parte del terreno en el que los demás tendrán que competir.
En 2026, Daniel Sandvej Eriksen presentó en la American Political Science Review un modelo de "Issue Initiation" para describir cómo los partidos políticos pueden introducir atención sobre temas anteriormente poco explorados e intentar elevarlos dentro de las agendas política y mediática.
Por lo tanto, la competencia política no ocurre únicamente dentro de una lista fija de asuntos.
Los actores también disputan qué asuntos formarán parte de esa lista.
Quien logra introducir un tema puede obligar a adversarios, periodistas y ciudadanos a responder.
Y responder también significa ofrecer atención, incluso cuando la respuesta consiste en negar o corregir.
En el lenguaje de la Conciencia 5D, podríamos decir que quien establece la agenda obtiene una ventaja de preactivación.
Cuando llega el adversario, determinados espacios ya están en Movimiento.
Algunas palabras ya han adquirido Qualia.
Ciertas relaciones causales ya se han vuelto familiares.
El segundo actor no empieza desde cero.
Empieza respondiendo dentro de un paisaje parcialmente organizado por quien llegó primero.
Tal vez esta sea una de las ventajas políticas menos visibles del establecimiento de agenda:
No es necesario convencer primero. Puede bastar con hacer que todos los demás comiencen a pensar dentro de la pregunta que conseguimos poner en circulación.
Si durante una semana un candidato logra que todos hablen de seguridad, incluso sus adversarios empiezan a gastar tiempo explicando qué piensan sobre seguridad.
Otro candidato puede tener excelentes propuestas sobre educación, bioma, salud o distribución de la renta.
Pero ahora necesita competir dentro de un espacio que otra persona ayudó a preactivar.
También podemos ser masificados por la percepción que nunca llegó
Normalmente imaginamos la masificación como millones de personas recibiendo el mismo mensaje.
Pero también podemos ser masificados a través de la ausencia repetida de otras posibilidades.
Si un pequeño conjunto de temas recibe atención continua, otros asuntos deben competir por los recursos limitados de la esfera pública y de los propios Cuerpos-Territorios.
Salud preventiva.
Saneamiento.
Infancia.
Ciencia.
Biomas.
Desigualdad.
Infraestructura.
Estos asuntos pueden continuar disponibles en algún lugar.
Pero disponibilidad no significa participación.
Lorenz-Spreen y colaboradores analizaron 496 estudios sobre medios digitales y democracia. Los medios digitales aparecieron asociados tanto con un aumento de la participación como, en diferentes contextos, con polarización, populismo, desinformación y disminución de la confianza. Los efectos varían según el sistema político, la plataforma y la población.
No necesitamos imaginar un único manipulador central.
Existe una competencia por la atención.
Y quien consigue mantener un tema vivo durante más tiempo puede hacer que los demás gasten una parte de sus propios recursos respondiendo a la agenda que recibió prioridad.
En este sentido aparece otra forma posible de masificación:
Podemos ser masificados no solo por aquello que percibimos repetidamente, sino también por las posibilidades que dejan de recibir las condiciones necesarias para participar en nuestra percepción.
El espacio de búsqueda consciente
Dentro de la hipótesis de Conciencia 5D de BrainLatam, podemos llamar espacio de búsqueda consciente al conjunto de configuraciones que, en un determinado momento, poseen condiciones suficientes para participar en la percepción, la elaboración y la decisión.
Esto no corresponde a todo aquello que una persona sabe.
Alguien puede conocer muchos problemas de una elección y, aun así, tomar su decisión principalmente a partir de aquellos pocos que fueron continuamente preactivados.
Algunos espacios están activos o preactivados.
Otros permanecen disponibles, pero no consiguen entrar en ese Movimiento.
Nuestra hipótesis conceptual sería:
repetición -> preactivación -> reclutamiento -> Movimiento -> Qualia -> menor participación de alternativas -> decisión
No estamos afirmando que una campaña política controle mecánicamente la conciencia.
Estamos preguntando si la competencia política también puede comprenderse como una disputa por la disponibilidad momentánea de los espacios capaces de participar en una elección.
Esta distinción importa.
Una persona puede poseer una información y, sin embargo, esa información puede no participar en el Movimiento en el momento de decidir.
Saber no significa necesariamente reclutar.
El grupo puede seguir hablando después de que termina el mensaje
Un estudio prerregistrado con EEG publicado por Chen y colaboradores en 2024 ofrece una pequeña aproximación experimental.
Los participantes evaluaron el atractivo de diferentes rostros y posteriormente recibieron evaluaciones atribuidas a miembros de grupos. Más tarde, incluso cuando la evaluación social ya no estaba explícitamente presente, los investigadores observaron cambios en las representaciones neurales espontáneas asociadas con el atractivo.
El experimento estudiaba percepción facial, no política, y no debe utilizarse como una explicación directa del comportamiento electoral.
Pero nos permite conservar una pregunta:
¿Cuánto de una relación social continúa participando en nuestra percepción después de que el grupo haya abandonado la sala?
Tal vez algunas palabras no transporten únicamente significados.
Tal vez también transporten comunidades, expectativas e historias de pertenencia.
Por qué corregir la información puede no ser suficiente
Corregir la desinformación continúa siendo necesario.
La revisión de Ecker y colaboradores muestra que las correcciones pueden reducir creencias falsas, pero también describe el continued influence effect: una información corregida puede continuar influyendo sobre inferencias posteriores.
En nuestro lenguaje, quizá exista una diferencia entre:
corregir la frase
y
reabrir el espacio de búsqueda.
Alguien puede aceptar que una noticia específica era falsa y continuar dentro de la arquitectura causal que hacía aquella noticia plausible:
"Esa noticia era falsa, pero ellos serían capaces de hacerlo."
La proposición cayó.
El Movimiento permaneció.
El debate factual continúa siendo indispensable, pero quizá necesite ir acompañado de nuevas preguntas, experiencias y relaciones capaces de permitir que otros espacios vuelvan a participar.
El neuromarketing es solamente una parte del problema
El neuromarketing puede utilizar EEG, eye tracking y otras medidas fisiológicas para investigar atención, emoción, memoria y toma de decisiones. Revisiones recientes muestran precisamente este intento de combinar diferentes medidas para comprender cómo los estímulos adquieren relevancia durante las decisiones de consumo.
Pero aquello que estamos discutiendo aquí es más amplio.
Involucra agenda-setting, framing, propaganda, influencia social, repetición y pertenencia.
La posible contribución de la Conciencia 5D sería modificar la pregunta experimental.
No solamente:
"¿Qué mensaje recibió más atención?"
Sino:
"¿Qué espacios volvió más disponibles este mensaje y qué espacios dejaron de participar en la trayectoria que ocurrió después?"
La libertad puede depender de aquello que todavía consigue participar
Una democracia no necesita eliminar la persuasión.
Pero la libertad de elección quizá dependa también de la diversidad de espacios que consiguen llegar vivos al momento de decidir.
Quien establece la agenda obtiene una ventaja porque comienza a organizar ese espacio antes que los demás.
Si sus adversarios pasan una semana entera negando su pregunta, quizá continúen ayudando a mantener esa misma pregunta en el centro.
Por eso, una estrategia democrática madura puede exigir algo más que producir mejores respuestas.
Puede exigir recuperar la capacidad de formular otras preguntas, otros problemas y otros futuros posibles.
No es necesario controlar todo lo que piensa una población.
Puede ser suficiente obtener una ventaja sobre los caminos que continuarán recibiendo Movimiento y Qualia mientras otros dejan de llegar.
Por eso, cuando un mensaje produce en nosotros miedo, rabia, orgullo o esperanza, quizá podamos añadir otra pregunta:
¿Qué otros espacios podrían participar en esta decisión si yo no tuviera que responder exactamente a la agenda que me fue entregada?
Porque a veces la mayor ventaja política no consiste en convencer a alguien de que nuestra respuesta es correcta.
Consiste en conseguir, antes que los demás, decidir cuál será la pregunta que todos pasarán su tiempo intentando responder.
Referencias
ERIKSEN, Daniel Sandvej. Initiate and Elevate! How Political Parties Can Set an Agenda. American Political Science Review, 2026.
MCLOUGHLIN, Killian L. et al. Misinformation exploits outrage to spread online. Science, 2024.
CHEN, Danni et al. Social conformity updates the neural representation of facial attractiveness. Communications Biology, 2024. Estudio prerregistrado con EEG.
LORENZ-SPREEN, Philipp et al. A systematic review of worldwide causal and correlational evidence on digital media and democracy. Nature Human Behaviour, 2023.
ECKER, Ullrich K. H. et al. The psychological drivers of misinformation belief and its resistance to correction. Nature Reviews Psychology, 2022.
VALENZUELA, Sebastián; HALPERN, Daniel; ARANEDA, Felipe. A Downward Spiral? A Panel Study of Misinformation and Media Trust in Chile. The International Journal of Press/Politics, 2022.
GUPTA, R. et al. Neuro-insights: a systematic review of neuromarketing perspectives across consumer buying stages. Frontiers in Neuroergonomics, 2025.