Burbujas vivas - Jiwasa, trascendencia y el regreso al planeta
Burbujas vivas - Jiwasa, trascendencia y el regreso al planeta
La pantalla transduce el mundo. El Cuerpo-Territorio lo vive.
Una pantalla puede mostrarnos un bosque.
Podemos ver sus árboles.
Escuchar pájaros.
Observar el agua corriendo.
Podemos ampliar la imagen, registrarla, transmitirla, compararla y estudiarla.
Pero no estamos en el bosque.
No sentimos simultáneamente:
la temperatura del aire,
la humedad sobre la piel,
el desplazamiento de nuestro propio cuerpo,
la presión de los pies contra el suelo,
la posición de las articulaciones,
los cambios en la respiración,
los olores,
el equilibrio,
la distancia de otros cuerpos,
ni aquello que BrainLatam llama pertenencia.
La pantalla no es falsa.
Es extraordinariamente útil.
Pero es un recorte.
La tecnología puede representar la vida. No necesita sustituir la experiencia de estar vivo.
De la realidad a los bits — y de los bits nuevamente a nuestros sentidos
Una cámara realiza transducciones.
La energía luminosa se convierte en señal eléctrica.
La señal es digitalizada.
Se transforma en datos.
Esos datos pueden recorrer miles de kilómetros.
Después, una pantalla convierte nuevamente la información digital en luz y un altavoz la convierte en ondas sonoras.
Es una conquista tecnológica extraordinaria.
Pero lo que regresa al Cuerpo-Territorio es predominantemente una representación audiovisual producida sobre una superficie.
Incluso los sistemas de realidad virtual que agregan profundidad visual, rastreo y retroalimentación continúan seleccionando determinadas dimensiones de la experiencia.
Por eso BrainLatam utiliza 12D no como una afirmación sobre la dimensionalidad física del universo, ni como consenso de que la neurociencia reconoce exactamente doce sentidos independientes.
Es nuestra propia cartografía perceptiva.
Además de los sentidos tradicionalmente enseñados, consideramos modalidades como:
propiocepción,
interocepción,
equilibriocepción,
nocicepción,
termosensación,
quimiorrecepción interna,
y, como hipótesis BrainLatam, pertenencia.
La neurociencia contemporánea ofrece bases sólidas para varias de estas modalidades. La propiocepción participa de la percepción de la posición y el movimiento corporal; la termosensación posee vías fisiológicas específicas; y trabajos recientes muestran cómo la interocepción y las señales corporales participan en la construcción de la autoconciencia corporal.
El investigador chileno Diego Candia-Rivera y colaboradores argumentaron en 2024 que diferentes modalidades sensoriales interactúan con mecanismos interoceptivos y que la autoconciencia corporal debe comprenderse dentro de redes que atraviesan cerebro y fisiología.
La pertenencia, sin embargo, no es una modalidad sensorial establecida por la neurociencia.
Esa es precisamente una de las preguntas de la Neurociencia Decolonial BrainLatam.
La pantalla debe servir al Hacer, no definir el Ser
No necesitamos rechazar las pantallas.
Necesitamos recordar qué son.
Una pantalla puede ayudar a alguien a:
aprender,
calcular,
construir,
comunicar,
diagnosticar,
programar,
crear,
encontrar a otras personas.
Es tecnología para un Hacer.
El problema comienza cuando pasamos tanto tiempo dentro de representaciones que aquello que cabe dentro de ellas empieza a definir lo que creemos que es la propia realidad.
Una fotografía de comida no alimenta.
Una fotografía del bosque no tiene la temperatura del bosque.
Un avatar no contiene a toda la persona.
Una conversación escrita no contiene todas las alteraciones fisiológicas que ocurren entre dos Cuerpos-Territorios frente a frente.
Recortamos para aprender, no para Ser.
Cuando otro Cuerpo-Territorio realmente está frente a nosotros
Ahora apagamos la pantalla.
Hay otra persona frente a nosotros.
Respira.
Sus ojos se mueven.
Su postura cambia.
Su voz produce ondas de presión en el aire.
Existe distancia física.
Temperatura.
Olor.
Silencio.
Microexpresiones.
Movimientos involuntarios.
Nuestro propio corazón continúa variando.
Nuestra respiración responde.
Podemos acercarnos o alejarnos.
Algunas de estas diferencias adquieren qualia.
Otras permanecen subperceptuales.
Este encuentro es mucho más difícil de reducir a dos dimensiones.
Es una Burbuja Viva.
No porque dos organismos se transformen en uno.
Sino porque dos unidades Cuerpo-Territorio comienzan a compartir acontecimientos sin perder sus peculiaridades.
Aquí reaparece:
Jiwasa
No como biomarcador.
No como nombre indígena para sincronización neural.
Sino como lente fenomenológica para preguntar:
cuando algo ocurre en mí y también ocurre en ti, ¿en qué momento puedo percibir un “nosotros” sin necesitar dejar de ser “yo”?
Ahora podemos medir dos cuerpos al mismo tiempo
La neurociencia social se está acercando a esta pregunta.
El hyperscanning registra simultáneamente señales cerebrales de dos o más personas durante una interacción.
Pero investigadores vinculados a la Universidad Diego Portales, en Chile, argumentaron en una revisión de 2025 que estudiar solamente el acoplamiento cerebro-cerebro continúa siendo insuficiente.
Proponen un embodied hyperscanning, integrando cerebro, cuerpo y ambiente, y también señalan que el campo continúa fuertemente concentrado en el Norte Global.
Esto dialoga profundamente con Cuerpo-Territorio.
Podemos registrar simultáneamente:
EEG,
NIRS,
ECG,
HRV,
respiración,
conductancia de la piel,
movimiento,
voz,
mirada.
Y preguntar no solamente:
¿los cerebros se sincronizaron?
Sino:
¿qué ocurrió con cada Cuerpo-Territorio durante el encuentro?
Sincronización no significa trascendencia
Esta distinción es fundamental.
En 2025, los investigadores chilenos Ivo Leiva-Cisterna, Paulo Barraza, Eugenio Rodríguez y Guillaume Dumas mostraron experimentalmente que la estimulación sensorial coordinada entre dos personas podía aumentar la sincronización interbrain y mejorar el desempeño cooperativo.
Es un avance importante porque va más allá de la simple correlación.
Pero sincronización no es automáticamente:
amor,
pertenencia,
conciencia colectiva,
trascendencia.
Un metaanálisis reciente encontró relaciones entre sincronización neural y comportamiento, pero relaciones mucho menores entre sincronización fisiológica y comportamiento, además de relaciones todavía inconsistentes entre niveles neurales y fisiológicos.
Un estudio de 2026 agregó algo fascinante: personas que sincronizaban su respiración entre sí mostraban mayor sincronización cardíaca interpersonal, mientras que esa aproximación entre organismos coincidía con cambios en el acoplamiento cardiorrespiratorio dentro de cada individuo.
Tal vez acercar el “nosotros” modifique temporalmente algunas relaciones dentro del “yo”.
Pero eso todavía no es trascendencia.
A veces el ritual también puede reforzar el óptimo local
Aquí necesitamos permitir que la experiencia en primera persona entre en la ciencia sin convertirla en prueba.
En experiencias personales del autor durante prácticas tibetanas colectivas, hubo momentos de repetición intensa en círculo, acompañados por alteraciones corporales claramente percibidas.
La experiencia fue real para aquel Cuerpo-Territorio.
Pero una alteración fisiológica intensa no significa necesariamente que haya ocurrido trascendencia.
Puede suceder algo diferente.
La práctica puede amplificar precisamente el repertorio a través del cual la persona ya se percibe Ser.
El mantra.
El movimiento.
La respiración.
El vocabulario religioso.
La expectativa.
El grupo.
La repetición.
Todo esto puede aumentar intensidad sin necesariamente permitir salir del Óptimo Local desde el cual la persona ya se percibe.
El investigador brasileño Alfredo Pereira Jr., mediante su propuesta de Qualiomics, argumenta que la experiencia cualitativa en primera persona contiene una dimensión que no puede simplemente ser sustituida por mediciones cuantitativas en tercera persona.
BrainLatam agrega:
una experiencia intensa no es necesariamente una experiencia trascendente.
La Fe Ciega puede existir en la religión, la política y la ciencia
Una persona encuentra una explicación.
La explicación funciona.
Produce pertenencia.
Organiza el sufrimiento.
Crea previsibilidad.
Se convierte en un óptimo local.
Eso no es necesariamente malo.
El problema comienza cuando:
“esto me ayuda a comprender”
se transforma en:
“solamente esto puede ser verdadero.”
Eso es nuestra Fe Ciega.
Y no pertenece exclusivamente a la religión.
Existe Fe Ciega religiosa.
Fe Ciega política.
Fe Ciega científica.
Incluso una explicación neurocientífica puede convertirse en jerga que impida nuevas percepciones.
Cuando el recorte creado para ayudarnos a aprender comienza a definir completamente quiénes somos:
perdemos el Ser al intentar caber dentro de la explicación que creamos sobre el Ser.
La trascendencia, entonces, quizá no signifique abandonar el cuerpo.
Puede significar volvernos capaces de percibir el límite del óptimo local desde el cual nos percibíamos.
DMT, ayahuasca y breathwork: alterar no es explicar
Los estados alterados vuelven esta distinción todavía más importante.
Un estudio brasileño publicado en 2026 por el Instituto del Cerebro de la UFRN, con Natan Silva-Costa, Fernanda Palhano-Fontes, Dráulio Araujo y colaboradores, utilizó un diseño aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo con 50 participantes.
La ayahuasca produjo cambios perceptivos, corporales, emocionales y experiencias clasificadas como místicas, acompañadas por alteraciones en EEG, especialmente una reducción global de la actividad alfa.
Estudios con DMT también muestran cambios profundos en conectividad cerebral, organización cortical y EEG.
Esto demuestra que modificar materialmente el Cuerpo-Territorio modifica la experiencia.
No demuestra que una interpretación religiosa específica de esa experiencia sea verdadera.
La misma precaución vale para el breathwork.
Un estudio de 2025 mostró que prácticas circulares de hiperventilación redujeron significativamente el CO₂ al final de la espiración y que la disminución de CO₂ se asoció con la intensidad de los estados alterados.
En 2026, otro estudio encontró una reducción promedio de aproximadamente 45,5% en el flujo sanguíneo cerebral global de la sustancia gris durante high-ventilation breathwork, sin una reducción significativa a nivel grupal de la conectividad de la DMN.
Por lo tanto:
una experiencia extraordinaria puede poseer una fisiología extraordinaria sin que la fisiología agote su significado.
¿Y las experiencias cercanas a la muerte?
Aquí la humildad necesita aumentar.
El estudio AWARE-II, publicado en 2023, identificó actividad EEG organizada durante reanimación en algunos pacientes, incluso decenas de minutos después de una parada cardíaca.
Pero no estableció que la conciencia exista independientemente del cerebro.
Una revisión de 2024 muestra que las experiencias cercanas a la muerte continúan siendo heterogéneas, difíciles de estudiar y sin un único marco explicativo concluyente.
BrainLatam no necesita resolver ese misterio.
Puede hacer algo científicamente más interesante:
preservar la pregunta sin transformar la ausencia de respuesta en Fe Ciega científica o religiosa.
NeuroDesafío: una Neurociencia Decolonial de los colectivos
Tal vez este sea nuestro próximo paso.
Crear un:
NeuroDesafío BrainLatam
Colocar pequeños grupos de Cuerpos-Territorios en situaciones reales y comparables:
silencio compartido,
mirada,
conversación,
canto,
repetición vocal,
movimiento coordinado,
respiración espontánea,
actividad cooperativa,
y versiones equivalentes mediadas por pantallas.
Registrar simultáneamente, siempre que sea técnicamente posible:
EEG y/o NIRS,
ECG y RespHRV,
respiración torácica y abdominal,
CO₂ al final de la espiración,
SpO₂,
conductancia de la piel,
movimiento,
y relatos en primera persona.
No buscar solamente sincronía.
Buscar también:
desincronización,
retrasos,
transiciones,
cambios dentro de cada organismo,
diferencias entre participantes,
y aquello que cada persona relata haber sentido.
El embodied hyperscanning ya apunta en esta dirección: necesitamos integrar señales neurales, corporales y ambientales, en lugar de simplemente comparar dos series temporales cerebrales.
Entonces podríamos probar materialmente preguntas como:
¿Cuándo emerge la pertenencia relatada?
¿La pertenencia exige sincronización?
¿Puede existir pertenencia junto con desincronización?
Cuando un ritual aumenta la intensidad fisiológica, ¿también aumenta la diferenciación perceptiva?
Cuando alguien relata trascendencia, ¿qué cambió dentro y entre los Cuerpos-Territorios?
¿La interacción presencial genera configuraciones diferentes de la interacción audiovisual mediante una pantalla?
Esto podría abrir un camino hacia aquello que podríamos llamar:
Psicología Social de la Materialidad
No una psicología que reduzca la experiencia a moléculas.
Sino una psicología social que no olvide que toda relación ocurre entre organismos materiales situados.
Tal vez trascender signifique regresar al planeta
Comenzamos esta serie respirando.
Pasamos por el CO₂.
Corazón.
Cerebro.
Metabolismo.
Tiempo.
Internet.
Burbujas sin ADN.
Trabajo.
Atención.
Ahora apagamos la pantalla.
Hay otro Cuerpo-Territorio frente a nosotros.
Y ambos continúan dentro de algo mayor.
Atmósfera.
Agua.
Suelo.
Microorganismos.
Plantas.
Animales.
Bioma.
Planeta.
Tal vez hayamos pasado siglos imaginando la trascendencia como un movimiento de salida:
salir del cuerpo,
salir de la materia,
salir del mundo,
alcanzar otro plano.
BrainLatam propone poner a prueba otra dirección.
¿Y si trascender no significa salir de la vida, sino percibir profundamente que nunca estuvimos separados de ella?
Jiwasa no necesita significar desaparecer dentro del colectivo.
Puede significar:
yo continúo siendo peculiar,
tú continúas siendo peculiar,
y conseguimos percibir que nuestros movimientos nunca fueron completamente independientes.
La pantalla puede ayudarnos a descubrir esto.
La ciencia puede medir una parte.
La política puede proteger las condiciones para vivirlo.
La religión puede ofrecer lenguajes para darle significado.
Pero ninguna de ellas debería convertirse en el propio Ser.
Porque:
Recortamos para aprender, no para Ser.
Y quizá la última trascendencia de este bloque sea simplemente regresar al lugar del cual nunca salimos realmente:
el Cuerpo-Territorio vivo, entre otros Cuerpos-Territorios vivos, dentro del planeta que continúa atravesando cada respiración.
Referencias principales
GRASSO-CLADERA, A.; COSTA-CORDELLA, S.; MATTOLI-SÁNCHEZ, J.; VILINA, E.; SANTANDER, V.; HILTNER, S. E.; PARADA, F. J. (2025). Embodied hyperscanning for studying social interaction: A scoping review of simultaneous brain and body measurements. Social Neuroscience, 20(3), 163–179.
Con fuerte participación de investigadores vinculados a la Universidad Diego Portales, Chile, propone ampliar el hyperscanning de cerebro-cerebro hacia enfoques cerebro-cuerpo-ambiente y destaca la actual concentración del campo en el Norte Global.
LEIVA-CISTERNA, I.; BARRAZA, P.; RODRÍGUEZ, E.; DUMAS, G. (2025). Sensory multi-brain stimulation enhances dyadic cooperative behavior. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 20(1), nsaf104.
Investigación chilena ofrece evidencia experimental de que aumentar el acoplamiento neural entre personas puede favorecer la coordinación cooperativa, sin demostrar que sincronización equivalga a pertenencia o trascendencia.
CANDIA-RIVERA, D.; ENGELEN, T.; BABO-REBELO, M.; SALAMONE, P. C. (2024). Interoception, network physiology and the emergence of bodily self-awareness. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 165, 105864.
El investigador chileno y colaboradores integran señales interoceptivas, dinámicas cerebrales y fisiología de redes en el estudio de la autoconciencia corporal.
MARZORATTI, A.; EVANS, T. M. (2022). Measurement of interpersonal physiological synchrony in dyads: A review of timing parameters used in the literature. Cognitive, Affective, & Behavioral Neuroscience, 22, 1215–1230.
Muestra que la sincronización interpersonal puede aparecer en señales cardíacas, respiratorias, electrodérmicas y neurales, pero depende críticamente de la escala temporal y de la metodología.
Multimodal interpersonal synchrony: Systematic review and meta-analysis (2025). Behavioural Brain Research, 480, 115369.
Encuentra una asociación moderada entre sincronización neural y comportamiento, una asociación menor entre sincronización fisiológica y comportamiento y evidencia todavía inconsistente entre diferentes niveles de sincronización.
PEREIRA JR., A. (2024). Qualiomics: The metaphysics of consciousness. Forum for Philosophical Studies, 1(1), 489.
El filósofo e investigador brasileño propone que la experiencia cualitativa en primera persona no puede ser sustituida completamente por descripciones cuantitativas en tercera persona, ofreciendo un diálogo importante para protocolos que integren fisiología y experiencia vivida.
SILVA-COSTA, N.; PESSOA, J. A.; ANDRADE, K. C.; MOTA-ROLIM, S.; PALHANO-FONTES, F.; ARAUJO, D. B.; WIEßNER, I. (2026). Predicting and exploring ayahuasca effects: Perception, mind-wandering, and EEG oscillations. Journal of Psychopharmacology, 40(8), 1305–1320.
Estudio aleatorizado y doble ciego realizado en el Instituto del Cerebro de la UFRN muestra cambios subjetivos y electrofisiológicos asociados a la ayahuasca, permitiendo investigar experiencias consideradas místicas sin convertir resultados de EEG en prueba metafísica.
TIMMERMANN et al. (2023). Human brain effects of DMT assessed via EEG-fMRI. PNAS.
Muestra que el DMT altera profundamente la conectividad cerebral, la organización de redes y la actividad electrofisiológica, reforzando que grandes cambios en la experiencia consciente están acompañados por grandes cambios en la dinámica material del cerebro.
Decreased CO₂ saturation during circular breathwork supports emergence of altered states of consciousness (2025). Communications Psychology.
Muestra una asociación entre disminuciones de CO₂ al final de la espiración producidas por hiperventilación deliberada y la intensidad de estados alterados, haciendo del CO₂ una variable esencial en estudios de breathwork.
How high ventilation breathwork alters consciousness: Hypoperfusion, network dynamics, and subjective experience (2026). Progress in Neuro-Psychopharmacology & Biological Psychiatry.
Encontró una reducción media de aproximadamente 45,5% en el flujo sanguíneo global de la sustancia gris durante high-ventilation breathwork, pero sin reducción significativa grupal de conectividad de la DMN, mostrando que la intensidad subjetiva no puede explicarse mediante un único marcador.
PARNIA, S. et al. (2023). AWAreness during REsuscitation II: A multi-center study of consciousness and awareness in cardiac arrest. Resuscitation.
Documenta relatos y actividad electrofisiológica durante reanimación y mantiene abiertas preguntas importantes sobre conciencia cercana a la muerte, sin demostrar conciencia independiente del cerebro.
KOVOOR, J. G. et al. (2024). Near-death experiences after cardiac arrest: a scoping review. Discover Mental Health, 4, 19.
Muestra una gran heterogeneidad metodológica y fenomenológica en las experiencias cercanas a la muerte, reforzando la necesidad de distinguir relato, fisiología e interpretación metafísica.
BrainLatam (2023–2026). 12 Sentidos / Pertenencia / Quorum Sensing Humano.
Propone una cartografía perceptiva ampliada en la cual la pertenencia es tratada como un hipotético duodécimo sentido. Esta formulación continúa siendo una propuesta BrainLatam a investigar y no una modalidad sensorial establecida por la neurociencia.
BrainLatam (2026). NeuroDesafío de Neurociencia Decolonial.
Propone estudiar colectivos reales mediante EEG y/o NIRS hyperscanning integrados con ECG, RespHRV, respiración, CO₂ y relatos en primera persona, buscando no solamente sincronización, sino también diferenciación, desincronización, pertenencia y transiciones entre óptimos locales.
BrainLatam (2026). Jiwasa y Burbujas Vivas.
Utiliza Jiwasa como lente fenomenológica de agencia compartida: investigar cómo múltiples Cuerpos-Territorios pueden percibir un “nosotros” sin reducir sus peculiaridades individuales a una mente colectiva.
“La pantalla transduce el mundo para ayudarnos a Hacer. La trascendencia quizá comience cuando dejamos de confundir esa representación con el lugar donde podemos Ser.”